Ayudas y subvenciones: ¡me las quitan de las manos, oiga!

 

Disculpad por el título de la entrada, pero me ha parecido oportuna esta digresión como un aviso para navegantes: personalmente creo que si en el proceso de autoempleo sostenible ponemos el foco en primer lugar sobre las ayudas y subvenciones, estamos desvirtuando el sentido de nuestros sueños.

 

En mi opinión, este tipo de ayudas y subvenciones institucionales deben ser como la guinda del pastel, que es lo último que se pone. Antes debe existir un proceso en el que evidentemente no se rechazan las ayudas, pero son otro tipo de ayudas, de amigos, de familiares, sinergias con otras personas o instituciones.

 

En un momento de este proceso decidimos pasar a la acción. Tenemos claro lo que vamos a hacer, hemos encontrado algo que nos gusta, hemos contabilizado los recursos con los que contamos, tenemos creado nuestro primer producto mínimo viable listo para su venta. Ahora es el momento. Dadas mis circunstancias, mis necesidades y la oferta actual de ayudas y subvenciones ¿cuáles de ellas son adecuadas a mi actividad; hay alguna de ellas excluye a las demás; qué consecuencias o exigencias van a surgirme desde el momento en que me sean concedidas?

 

¿Quiere esto decir que estoy en contra de las ayudas y subvenciones? De ninguna manera, son recursos muy válidos en nuestro emprendimiento. Lo único que quiero señalar es que no se debe emprender un autoempleo sostenible en función de que existen ayudas y subvenciones institucionales. Bueno, también que muchas veces nos van a complicar la vida. El foco debe ponerse sobre los cimientos. Elijamos antes qué tipo de tarta queremos hacer, para cuantas personas, con qué ingredientes…….. antes de decidir si va a llevar guinda o no.

 

Existen en internet mucha información sobre ayudas y subvenciones. He aquí un ejemplo:

http://www.ayudas.net/

 

Un buen manejo de San Google nos pondrá sobre la pista de una manera fácil y sistemática sobre las ayudas y subvenciones vigentes en cada momento. Por fechas de vigencia, por Administraciones Públicas, por Comunidades Autónomas, por Diputaciones, Ayuntamientos, por Ministerios, etc….., en fin , una verdadera maraña. Esto no debe representar un problema desde el enfoque del autoempleo sostenible, ya que como he señalado antes, en el momento en que vamos a solicitar la ayuda ya sabemos exactamente lo que queremos hacer, a qué actividad económica nos vamos a dedicar. Entonces buscaremos cuáles de ellas nos interesan.

 

La segunda fase, consiste en saber si reunimos los requisitos exigidos. Para ello debemos saber leer los textos legales en los que están contenidas las ayudas. Después de más de 35 años de haber trabajado en la Administración Pública, he de confesar que cada vez que leo un texto legal aún se me tensan todos los músculos del cuerpo, las neuronas de mi cerebro empiezan a discutir unas con otras y noto como mi ánimo decae unos cuantos puntos. El contenido, la estructura, el estilo, el vocabulario, las expresiones, son de lo más enrevesado, lo suficientemente ambiguos y aburridos como para generarme algo de mal humor.

 

Pero una de las claves del autoempleo sostenible es la perseverancia. El desánimo se supera cada vez que aparece, y salir victorioso es solo cuestión de tiempo, así que hemos de familiarizarnos con la jerga de los textos legales. En poco tiempo veremos que existen denominadores comunes y aprenderemos a fijarnos en los puntos esenciales para tratar de averiguar primero si la ayuda se ajusta a nuestras necesidades y si reunimos los requisitos. Si no es así, ¿para qué seguir leyéndote el tocho?.

Os invito a que busquéis por la red cualquier tipo de ayuda vigente y determinéis estos elementos:

1. ¿Para qué actividad o actividades está dirigida la ayuda o subvención?

2. ¿Quién o quienes pueden ser los beneficiarios?

3. ¿En qué consiste la ayuda o subvención?

 

Podéis responder a estas tres preguntas en los comentarios a la entrada (sin copiar literalmente el texto normativo). Naturalmente sería necesario poner el enlace que te lleva directamente al documento que contiene el texto de la ayuda o subvención.

 

Venga, a ver si conseguimos poner un ejemplo cada uno. Imaginaros que sois cazasubvenciones que vais tras una información muy concreta. No os fijéis de momento en otra cosa que no sea la búsqueda de la respuesta a las tres preguntas citadas. Más adelante consideraremos otras cuestiones.

 

Bookmark : permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *