¿Dónde está la felicidad?

 

En un amanecer, en la sonrisa de un niño, en una caricia, en la conversación con el abuelo, en una actitud positiva…..

Este libro habla de felicidad, ¿con qué página os sentís identificados?

Feliz vida amigos emprendedores.

 

 

Bookmark : permalink.

14 reacciones a ¿Dónde está la felicidad?

  1. Jotap dice:

    Bonito vídeo. Buen material para meditar.

    Yo creo que la felicidad es como todo en esta vida, un nombre convencional que el hombre ha inventado para compensar el miedo a morir -o algo así-.

    El problema es cuando convertimos la felicidad en algo dicotómico, como un interruptor de la luz: ahora va, ahora no va. Vivir consciente de que nos movemos entre ambos extremos tendría que ayudar ¿no?

    Cosas interesantes que he oído por ahí sobre la felicidad:

    – Es como la cola de un gatito juguetón que da vueltas sobre sí mismo tratando da alcanzarla sin que obviamente tenga la más remota posibilidad de ello.

    Pero la frase que más me gusta es:

    -La felicidad no es algo que está por delante de tí y que tú tratas de alcanzar. Tampoco es algo que vive dentro de tí permanentemente. Debe ser algo así como el dibujo que deja en el agua una canoa al pasar: tú eres la canoa.

    Esta frase me gusta mucho porque implica a los demás -lo que tú das a los demás- convirtiendo el concepto de felicidad en algo mucho más complejo de lo que estamos acostumbrados a considerar.

    En fin, como de costumbre, no sé……..

  2. José E. Beamud dice:

    Pues yo creo que la felicidad no es un fin o una meta que tenemos que conseguir si o si, sino un medio por el que debemos caminar dia a día, haciendonos participes de aquello que nos gusta, con lo que disfrutamos, nos sintamos bien, nos apasiona e ilusiona. Este es el camino que nos llevará a ser felices con nosostros y con el resto de seres con los que compartimos el sendero de la vida.
    Un bonito video.
    Gracias Trini.

  3. Elena Arjona dice:

    La felicidad son tantas cosas.. hoy he visto un vídeo de los primeros pasitos de mi sobrino… y me he sentido feliz 🙂 Curiosamente nació hace un año… igual que mi proyecto legalmente establecido… él ya da sus primeros pasitos sin miedo… yo también.. 🙂

  4. Luar dice:

    Para mi la felicidad reside dentro de cada uno de nosotros y yo la consigo cuando lo que pienso y hago están al mismo nivel.
    La felicidad también se viste en momentos puntuales, cuando veo las estrellas, cuando es verano y puedo ducharme en mi terraza y tengo como testigo a la luna, cuando escucho música, cuando tomo vino en buena compañia, cuando juego con niñxs y últimanente cuando estoy con vosotros, que sois muy graciosos.

  5. Carlos Montiel dice:

    Creo que está en el Hipotálamo, en las profundidades del cerebro más antiguo evolutivamente.
    Pero sirve de algo saberlo?, creo que no.
    Aunque está bien investigarlo, tal vez algún día exista una pastilla de la felicidad (será esto correcto decirlo? uy uy uy, no se, no se)
    Otras preguntas interesantes pueden ser:
    En qué consiste la felicidad?
    Cómo se alcanza la felicidad?
    Se comparte la felicidad?
    Se puede dar la felicidad que se tiene?
    Y quitar la felicidad?, robar la felicidad?
    Me vienen tantas preguntas sobre la felicidad al pensar en la felicidad, que más que alcanzar la felicidad, llego a la infelicidad de no saber qué es la felicidad.
    Por cierto, sabéis el cuento del rey que buscó al súbdito que tenía la camisa de la felicidad? y se la quiso quitar………

  6. M. Concepción Elduque dice:

    Para mí la felicidad es un estado mental; la capacidad del ser humano de aceptar la vida como un camino que debemos recorrer vivenciando todos y cada uno de sus recodos desde la paz interior, sin prisas, saboreando ( con sabores dulces, ácidos, amargos ), y poniendo nuestra participación (la creatividad) que nos asemeja a ese Uno universal.
    A mí me dan mucha felicidad esos pequeños momentos: escuchar los pájaros cantando en libertad; un paseo a la orilla del mar o por la montaña; una buena música; un momento de silencio y meditación… pero también necesito el calor de las personas con las que me siento bien y quiero. No sé porqué pero no tengo muchas ganas de que llegue junio.
    Pues me siento identificada con casi todas las páginas!!! así es que… estoy en el camino.
    Os dejo un gran pensamiento del, quizás, más grande orador de la Historia:
    “No nos permitas recorrer de nuevo el mismo camino; permítenos que nos preparemos para lo que ha de venir”
    Marco Tulio Cicerón (106-43 a. C.)

  7. Carlos Montiel dice:

    Ahí va el cuento…..
    Erase una vez un Rey, que oyó que en su reino existía un súbdito que tenía una camisa que la llamaban la camisa de la felicidad.
    Era la única camisa de la felicidad que se conocía y era de este súbdito.
    Entonces el Rey, reunió a parte de sus soldados y le encomendó que fueran a encontrar a este señor y le ofrecieran lo que pidiese. Y si aún así no quisiera desprenderse de la camisa, pues que lo matasen y se la quitaran.
    Pero que de ningún modo volvieran los soldados a palacio sin la camisa de la felicidad.
    Al instante se pusieron los soldados en marcha, se repartieron por los caminos de los cuatro puntos cardinales del reino.
    Iban por los poblados y preguntaban a los lugareños si conocían a quien tenía la camisa de la felicidad.
    Así pasaron los días y nadie daba respuesta, no lo encontraban. Los soldados temían volver sin la camisa de la felicidad para el rey.
    Al fin, después de mucho preguntar, en un recóndito lugar al pie de las montañas, un anciano, que pasaba ya los 100 años, les dijo:
    – Yo conocí hace mucho tiempo a un pastor, que vivía en lo alto de la montaña, del que se decía que tenía la camisa de la felicidad, nadie se la vio nunca, pero ciertamente ese hombre siempre estaba feliz, nunca enfadado, daba gusto hablar y estar con él. Pasara lo que pasara, el siempre estaba feliz, bondadoso, siempre dispuesto a ayudar a cualquiera, atento, educado, si le insultaban tampoco perdía su felicidad, todo le venía bien, siempre disculpaba cualquier ofensa.
    Y el viejo, reflexivo, continuó diciendo: – nunca jamás conocí a alguien igual, por lo tanto, yo creo que él tenía esa camisa que andáis buscando.
    Los soldados quisieron saber dónde encontrarlo. Y señalando la montaña les dijo “allí”, en lo más alto y rodeado de sus ovejas, aunque a veces baja, pero allí os será más fácil encontrarlo.
    Emocionados los soldados por poder hacer el encargo de su rey, se dirigieron a esa verde y blanca montaña. Pensaban:– qué contento se pondrá el rey…
    Y efectivamente, allí en la montaña encontraron a un anciano, de largas barbas blancas, sentado y rodeado de sus ovejas.
    Hacía un día espléndido y el pastor estaba descamisado, tomando el sol, de esa primavera que apuntaba ya a verano.
    Los soldados le contaron su encomienda y el recado del rey.
    Soldado:- abuelo, es usted feliz?
    Pastor:- si lo soy y bastante, desde que nací, ha sido una herencia de mi padre, al que le estoy muy agradecido.
    Soldado:- acaso es usted feliz por tener la camisa de la felicidad?
    Pastor:- efectivamente, ese es el secreto de la felicidad
    Soldado:- y esa es la camisa que heredó de su padre?
    Pastor:- verdad dice usted. Curioso que sea la primera vez que me ve y sepa mi gran secreto.
    Soldado: qué pide a cambio de esa camisa de la felicidad, pues hemos de llevársela al rey?
    Pastor: – yo no pido nada por ella, a mi me la regaló mi padre y me dijo que la cuidara y la mimara con esmero. Por eso yo no pido nada por ella.
    Soldado:- entonces nos la dará para llevársela al rey?
    Pastor:- tampoco puedo, es de talla única. Acaso el rey no heredó una camisa de la felicidad de su padre?
    Soldado: – pastor, no sea impertinente y denos su camisa que hemos de llevarla al rey.
    Pastor:- ojalá pudiera! pero no se puede cambiar de persona, no le haría efecto.
    Soldado:-estoy perdiendo la paciencia.
    y en tono enojado les dijo a sus soldados: – buscar entre sus pertenencias..
    Buscaron en la choza, en el zurrón y nada, no encontraron la camisa de la felicidad.
    Soldado:- o nos da la camisa de la felicidad o le matamos.
    Pastor:- matenme, pero aún así no os la podréis llevar, además no depararía felicidad, sino infelicidad…
    Soldado:-al menos, déjeme verla.
    Pastor: pero si la tienes delante de ti
    Soldado:- no se ría de mi, pastor.
    Pastor: – pero si es la que llevo puesta.
    Soldado:-puesta?, pero si no lleva ninguna.
    Pastor:- cómo que ninguna, es esta
    Soldado.- cuál?
    Pastor: – pues esta, mi propia piel, es la que heredé de mi padre, siempre me ha acompañado y siempre me ha hecho muy feliz, por eso le llamo la camisa de la felicidad.
    Y si la queréis, me tendréis que arrancar la piel.
    Creéis que si eso hicieseis, se la pondría el rey y eso le haría feliz? Yo creo mejor que él tiene la suya, su propia camisa de la felicidad, y lo que tiene que hacer es transformarse para que esa sea su propia camisa de la felicidad. Ya os dije que es talla única.
    Cada uno nacemos con una y de lo que hagamos en la vida, dependerá que sea o no la camisa de la felicidad.
    Pastor:- id y contarle esto al rey, y si no es feliz, que venga y yo le enseñaré como ser feliz y que su propia camisa le funcione… Y a vosotros os digo lo mismo.
    Todos los soldados partieron, menos uno que se quedó con el pastor para que le enseñase a que su camisa le produjese esa felicidad.
    Y el pastor le dijo: muy bien, te enseñaré y llegarás a ser feliz.
    Pero no entiendo una cosa:
    ¿ninguno de los demás soldados quieren ser felices?

    Responde esto a la pregunta?
    Dónde está la felicidad?…….pues en………….., o no?

  8. Esther dice:

    Yo no sé la definición de la felicidad, y tampoco quiero saberla, la verdad, es que me importa un pimiento.
    Yo solo sé que soy feliz cuándo veo un amanecer o un atardecer en la playa, que soy feliz cuando mi niña me sonríe, que soy feliz cuando estoy en la intmidad con mi pareja, que soy feliz de cena con mis amigos, que soy feliz cuándo hago algún regalo y la persona tiene cara de ilusión y sorpresa, que soy feliz cuándo llego de viaje y después de estar varios meses sin ver a mi padre y a mi madre los abrazo….. podría estar todo el día escribiendo.
    Si hay alguna definición de la felicidad esta es la mía.

  9. Trinidad de los Ángeles dice:

    Yo voy a ser feliz en breve compartiendo con mi madre tareas de transplantar plantas, crear nuevas macetas….elaborar sustratos…….
    Cada momento cuenta depende de cómo lo vivamos.

    Un abrazo de felicidad compartida.

  10. Rocío Díaz dice:

    Yo soy feliz cuando siento, hago y pienso lo mismo como comenta Raul; cuando vivo el presente esté donde esté y en las circunstancias que sea; cuando acepto todo lo que sucede sin catalogarlo de bueno o malo; cuando suelto todo y a todos, sin juzgarlo; cuando veo la belleza en todo y en todos. Soy feliz cuando comparto las clases con vosotros y sólo vivo eso, como una niña, abierta a la curiosidad y a la sorpresa continua que sois todos y que me ofrecéis continuamente.

    Besos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *