¿Qué es una Ruta Etnobotánica?

 

Es una experiencia que puedes compartir con toda la familia: los niños, los padres, los abuelos, los amigos….con todos aquellos que quieran relacionarse con las plantas, el paisaje y el campo de una manera diferente.

¿Y cómo es esa manera diferente de relacionarnos con el campo?

Pues de la mano de un guía, una persona que nos cuenta historias sobre las plantas, que motiva a los participantes a que cuenten lo que ellos saben, que promueve el intercambio de información entre generaciones:

“Uff, en mi pueblo nos comíamos las collejas fritas con sardinas”

“Yo en mis años de pastor pasaba largas horas paseando y masticando los tallos de esta planta y vaya no sabía que era algo bueno para mis encías” (refiriéndose al Lentisco).

“¡¡¡Desde que tomo salvia no sudo!!!”

“Esta la usábamos para curarle las heridas a las ovejas, machacábamos unos trozos en una piedra y se lo poníamos sobre el pellejo y así se les cerraba la herida”..(refiriéndose al Rabo de gato).

 

Ruta Etnobotánica por la sierra de Benejama (Alicante)

Ruta Etnobotánica por la sierra de Benejama (Alicante)

Una maravillosa cantidad de información se comparte:  los más mayores con los más pequeños y con los de mediana edad.

Todos  hacen infinidad de preguntas, especialmente cuando les vas contando los nombres de las plantas, para qué se usaban antes y se pueden seguir usando ahora, por qué esa planta vive ahí y cómo se relaciona con los demás seres vivos, como por ejemplo con el suelo, las demás plantas, los insectos, lo animales etc…

 

Cuscuta epithymum L., planta parásita

Cuscuta epithymum L., planta parásita

En una de las rutas etnobotánicas un niño de apenas tres añitos me preguntó señalando, con su pequeño pero curioso dedo, una plantita de la que apenas se distinguían dos hojitas a ras de suelo: “¿Señora cómo se llama esa planta?” A lo que emocionada le contesté: “Tendremos que dejarla crecer un poco más y volver a verla más adelante para poder ponerle nombre”.

Una ruta etnobotánica amigos de Corazón Verde es pura magia comunicativa.

 

 

Ruta Etnobotánica, sierra de Benejama

Ruta Etnobotánica, sierra de Benejama

 

Pero para que todo salga bien y para preparar bien una ruta etnobotánica hay que hacerse varias preguntas, la primera que yo me haría sería:

 

¿Cómo empezaríais a elaborar una ruta etnobotánica? ¿Qué pensais que es lo más importante para empezar a diseñarlas?

 

Tengo más preguntas que transmitiros para que reflexionemos entre todos pero quizás creo que tenemos que empezar dando respuesta a esta pregunta para seguir avanzando en nuestro conocimiento y como el niño volver al terreno ya pisado para seguir haciéndonos preguntas.

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11 reacciones a ¿Qué es una Ruta Etnobotánica?

  1. M. Concepción Elduque dice:

    Bueno, Trini: A tu primera pregunta creo que te diría que explorando la zona y trazar el recorrido; así mismo estudiar, previamente a la realización, las plantas que por allí proliferan más. Creo que sería conveniente también hablar con los lugareños y saber un poco de la historia del lugar: habítos antaños de alimentación para las que sean comestibles, cuáles se empleaban en remedios curativos, cuáles se daban a comer al ganado, cuáles pueden ser venenosas… etc. y por supuesto….. tirar de nuestro fichero etnobotánico o crearlo a partir de ahí si estamos en una zona nueva para nosotros

    • Trinidad de los Ángeles dice:

      Efectivamente Concha, lo primero, a mi juicio, es conocer el paisaje que te rodea y no sólo explorar las rutas ya hechas, como las vías verdes, sino explorar nuevas posibilidades de espacios a recorrer.
      Hacer una recopilación de las plantas y vegetación de cada ruta, cosa que ahora se puede hacer con la ayuda de las cámaras digitales.
      Evaluar el tiempo que tardamos en hacer la ruta, la dificultad, las cosas especiales que nos ofrece el paisaje que recorremos, como formación de rocas, suelos, zonas de cultivos cercanos.
      Hacer un estudio de las posibles edificaciones cercanas a la ruta: casas antiguas, molinos, granjas etc…

      Muy interesante tu idea desde luego de preguntar a la gente del lugar.
      Un abrazo

  2. Trinidad de los Ángeles dice:

    Siguiendo con la idea comentada por Concha os cuento una experiencia que desarrollamos Pepe y yo para elaborar una ruta etnobotánica por el pantano de Tibi y que además queríamos que fuera circular.
    ¿Cómo lo conseguimos? Muy fácil, fuimos unas cinco veces los dos solos hasta conseguir localizar el camino de vuelta para hacer la ruta circular, identificamos el mayor número de plantas, recabamos información sobre la historia del Pantano de Tibi y medimos el tiempo que se tardaba estimando que la ruta la haríamos con un grupo y parando de vez en cuando para contar cosas sobre las plantas y el paisaje….
    Cuando lo tuvimos casi todo evaluado o casi todo, decidimos ofrecerla y la conseguimos desarrollar con varios grupos y fue siempre una fabulosa experiencia.

    Un abrazo

  3. José E. Beamud dice:

    Creo que como ya habéis comentado lo más importante es conocer el entorno y no sólo en el aspecto botánico, sino también en lo referente a la cultura y las tradiciones del lugar, así como a la actividad econónimca predominante. No es lo mismo hacer una ruta en una zona de cultivos agrícolas, que en un paraje de usos forestales como biomasa, industria papelera (aunque ya no se dé en la actualidad).
    Y luego identificar y planificar, rutas, caminos, sendas. Ante esto es importante saber si son de uso público o privado. Yo tenía entendido que se puede transitar por cualquier camino o senda a menos que especifique lo contrario, pero mis últimas informaciones con técnicos en senderos y agentes medioambientales me han confirmado lo contrario.
    Así que hay que informarse de si la ruta se desarrolla por vias publicas o privadas (a veces estas tienen permisos de paso por escrito como es el caso de los senderos homologados SL, PR y GR). Normalmente no pasa nada por transitar una senda aunque sea privada, pero podemos llevarnos alguna sorpresa que, cuando vamos como organizadores de la excursión puede conllevar problemas.
    Un saludo.

    • Trinidad de los Ángeles dice:

      Buena observación, la de saber si el sendero por el que tramitamos es público o privado, desde luego para pedir los correspondientes permisos.
      En cuanto a tener en cuenta no sólo las plantas sino también la cultura, las actividades económicas de la zona…esto nos llevaría a ampliar el concepto de Ruta etnobotánica al concepto de ruta etnográfica, muy interesante por cierto. Hay que aprovechar todo lo que nos encontremos en el camino para contar nuestra historia, por ejemplo los neveros, los molinos de agua o de harina, las eras etc…

      No osbtante si partimos de las plantas del lugar, evidentemente como de lo que se trata es de hablar de la relación del hombre con ellas, saldrán a la palestra las tradiciones, los medios de vida, la cultura y lo englobaremos como en un todo…..un hilo conductor que nos permita contar una historia y a su vez motivar a la reflexión sobre nuestra evolución como personas y desde luego analizar los cambios que las personas hemos realizado en el medio natural para vivir de él o con él….

      Un abrazo

  4. Trinidad de los Ángeles dice:

    ¡¡Hola equipo!! Recopilando vuestras propuestas podríamos decir que para elaborar una ruta etnobotánica hay que:

    1º Recorrer nosotros primero la ruta, para comprobar la dificultad del recorrido, el tiempo que se tarda en realizarla, tratando de extrapolarlo después a una visita con un grupo contando además cosas sobre el paisaje, historia del lugar etc.
    Es muy importante tener en cuenta que no se trata de una ruta de senderismo.

    2º Identificar las plantas de la ruta, estableciendo paradas en los puntos más significativos. Interpretar el paisaje, es decir, no sólo conocer el nombre e historias sobre los árboles, arbustos y plantas herbáceas de la zona sino entender por qué viven ahí y qué características específicas tiene el paisaje que conforman.

    3º Tener en cuenta otros elementos de la ruta además de las plantas como pueden ser construcciones antiguas (molinos, neveros, cuevas etc.) cultivos agrícolas, granjas, formaciones paisajísticas especiales… Todo ello para integrarlo en la medida de los posible en la actividad prevista.

    4º Tener en cuenta la facilidad de acceso a todo el recorrido, es decir, si el trayecto de la ruta es público o privado.

    5º Advertir los niveles de protección del entorno que nos van a impedir recolectar nada, cosa importante para dar a conocer al grupo que llevemos.

    ¿Se me ha olvidado algo importante?

  5. José E. Beamud dice:

    Hola compis.
    Otro aspecto que creo importante puede ser el tema de seguros y las posibles responsabilidades que puedan conllevar la actividad. Debemos elegir rutas sencillas y que no revistan peligros, pero siempre puede pasar algo incluso un incidente no relacionado con nuestra propia actividad, que tenga lugar en el desarrollo de la misma y que puede luego repercutirnos como organizadores de la actividad.
    ¿Cómo lo veis? ¿Qué opináis al respecto? ?alguna experiencia a destacar?

  6. Luar dice:

    Pues si es importante tener un seguro de responsabilidad civil, tenemos que tenr las espaldas cubiertas, nunca se sabe con quien estás trabajando y lo que puede suceder.

  7. Trinidad de los Ángeles dice:

    Lo importante es diseñar rutas sencillas, de corta duración. Una ruta etnobotánica se puede realizar en una huerta, en el campo, en la montaña, a la vera de un río, en un jardín o parque públicos, en un botánico etc…y si bien pueden suceder imprevistos, y no estaría mal estar cubiertos, lo realmente difícil es conseguir un seguro que cubra todas las posibilidades y que podamos pagarlo.
    Me surge algo más importante si cabe, ¿cómo vamos a hacer que las personas se desplacen hasta el comienzo de la ruta?
    Saludos

  8. José E. Beamud dice:

    Lo del seguro sigo viéndolo importante. Puede surgir incluso un problema de salud de alguien que sea independiente a la actividad que puede derivar en un problema de responsabilidad, o una simple alergia de alguien a alguna sustancia, polen, picadura insecto… Creo importante ver por lo menos las posibilidades.
    El tema del desplazamiento si creo que debe ser responsabilidad de cada participante. En mi opinión lo ideal es quedar ya en el punto de partida de la ruta, así evitamos posibles accidentes o problemas relacionados con el transporte y que nos repercuta directamente.
    Abraços.

    • Trinidad de los Ángeles dice:

      De acuerdo contigo, y especialmente en el tema de cómo quedar con el grupo no sólo para evitar posibles incidencias en el viaje sino porque para organizar una excursión con autobús no se puede hacer si no se coordina con una agencia de viajes pues entonces podríamos cometer una ilegalidad.
      Una interesante propuesta que os hago es:
      1º Organizar una charla el día anterior. En esa charla se presenta la ruta, se dinamiza al grupo para facilitar que se conozcan y que puedan compartir, no sólo el almuerzo, sino el desplazamiento y desde luego se inicia una posible red de amistad.
      2º Se queda con el grupo en un punto de inicio de la ruta.

      Y a disfrutar.

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